Mundial 2018

 

Moscú

10 cosas para hacer en Moscú:

  1. Visitar la Plaza Roja

¿A dónde van los turistas de todo el mundo en primer lugar en Moscú? A la Plaza Roja. Allí, junto al Kremlin, se encuentran la Catedral de San Basilio y el mausoleo de Lenin, museo histórico y galerías GUM. Una de las plazas más famosas del mundo, la Plaza Roja, es considerada como el corazón de Rusia. Tiene más de 600 años de historia con varios cambios de nombre. Ha sido y sigue siendo el lugar de las ferias, procesiones festivas, desfiles militares.

  1. Visitar el Kremlin

El Kremlin de Moscú es la parte histórica más antigua de la capital, es la cuna de la ciudad de Moscú. El Kremlin ocupa un territorio amplio (27 hectáreas) y incluye palacios, monumentos (“Cañon Zar” y “Campana Zarina”), iglesias y catedrales.  Aunque “kremlin” significa “fortaleza” su nombre se transformado desde la época de la Unión Soviética en sinónimo del gobierno de Rusia. Es cierto, actualmente el Kremlin es la sede del presidente de la Federación de Rusia. Recomendamos también visitar la Armería del Kremlin y el Fondo de Diamantes, donde se guarda una rica colección de las joyas y trajes de coronación de los monarcas rusos, armas históricas, regalos, carrozas y mundialmente famosos huevos de Pascua de Carlos Fabergé.

  1. Comer un helado en Grandes Galerías GUM

Visitando la Plaza Roja merece la pena entrar en las galerías GUM para dar un paseo por debajo de sus impresionantes cristales y comer un helado delicioso. En la Unión Soviética el helado del centro comercial GUM era mítico. Con una cuchara redonda especial se formaba una bola con sabor a flan, a chocolate o a helado de crema y se servía sobre un vaso de galleta. Era lo primero con lo que asociaban Moscú algunas generaciones, sobre todo las que provenían de otros lugares. ¡No dude en probarlo!

  1. Tocar la nariz del perro en la estación del metro “Plaza de Revolución”

Las estaciones del metro de Moscú, llamadas “los palacios subterráneos de pueblo”, constituyen una de las principales atracciones de la capital. Cada estación es distinta y está vinculada con la historia del país. El vestíbulo de la estación “la Plaza de la Revolución” (Ploshchad Revolyutsii) decoran las esculturas de bronce. Dicen que Iósif Stalin personalmente seleccionó y aprobó las 80 esculturas de bronce originales para la estación, entre las cuales se destaca la del perro que está sentado a los pies del guardia (“Guardia Fronterizo con Perro” del escultor soviético Matvei Manizer). Los moscovitas creen que el perro trae suerte si se toca su nariz. Hay cuatro esculturas con canes en la estación y las narices de los cuatro animales brillan como si fueran del oro.

  1. Subir la escalera estrecha en la catedral de San Basilio

La catedral de San Basilio situada en la Plaza Roja y construida en el siglo XVI es la tarjeta de presentación de Moscú. Fue mandada construir por Iván el Terrible en 1554 y está compuesta por nueve capillas independientes dedicadas a cada uno de los santos en cuyas festividades él gano una batalla. Los interiores de la catedra no tienen los colores llamativos que adornan sus  pintorescas cúpulas, pero sorprenden con los pasillos estrechos y la escalera antigua de la época del zar Iván el Terrible.

  1. Comprar los souvenirs en la feria de artesanias Izmailovo

El mercado de Izmailovo es el lugar ideal para comprar los souvenirs de lo más variados: las famosas matrioskas, artesanías tradicionales rusas, pieles, pañuelos de Pavlov Posad, manteles de lino cuadros, recuerdos de la antigua URSS (medallas soviéticas, sables de cosaco, gorras soviéticas, etc). No es un mercadillo del regateo, pero sí se negocian los precios, sobre todo cuando se compra más de una pieza. El mercado se encuentra en el recinto del pintoresco Kremlin (ciudadela medieval rusa) dónde también se puede visitar el museo de vodka. La colección incluye más de 600 tipos de vodka, antiguos y modernos.  ¡Cuidado con la degustación! (la estación del metro “Partizanskaya”, la de los “Partisanos”).

  1. Ver Moscú desde el mirador (Vorobyovi Gori, metro “Universitet”)

El mirador de Moscú es uno de los lugares mas recurridos de la ciudad: los novios vienen allí a brindar con champañ, los estudiantes de la Universidad Estatal Lomonosov de Moscú, alojados al lado en uno de los siete rascacielos estalinistas, se reúnen allí el fin de semana y además es el punto de partida de los bikers de Moscú. De la altura de 80 metros se abre el panorama de la capital cos rascacielos azules de Moscow-City, cúpulas doradas de la catedral de Cristo Salvador, estadio deportivo Luzniki, el más importante del Mundial de Rusia 2018, Academia de las Ciencias de Rusia y etc. ¡No pierda esta vistas “de postal” más popular de Moscú!

  1. Disfrutar de Moscú de noche

¡Moscú de noche es una ciudad fantástica! La capital cambia su aspecto de manera espectacular, los edificios y las avenidas se adornan con luces de colores, adquiriendo todo una atmósfera mágica. Es recomendable ver el panorama del Kremlin iluminado desde el puente peatonal del Patriarca Alexis II (la estación del metro Kropotkinskaya), dar un paseo por la avenida Arbat Nuevo llena de luces y terrasas y hacer las fotos con Moscow-City de noche. ¡Espectacular!

  1. Apreciar la colección de vanguardistas rusas en la Galería Tretyakov

La influencia de los vanguardistas rusos, especialmente en la primera década del siglo, en el arte mundial es difícil de estimar. Fue entonces cuando surgió el fenómeno del abstraccionismo, una frontera que los pintores rusos, uno tras otro, fueron transgrediendo para dar paso a sus propias formas de arte no figurativo: Kandinski, Mijaíl Lariónov, Malévich, Iván Matiushin, Alexandr Rodchenko, Vladímir Tatlin. En la Nueva Galería Tretiakov, ubicada frente al parque Gorki, en el mismo edificio donde se encuentra la Casa Central del Pintor se encuentra la exposición consagrada al modernismo y vanguardismo de los años diez y veinte. Gran parte de estas obras no pudieron ser expuestas hasta que llegó la perestroika y algunas no se habían mostrado ni siquiera en los últimos años.

  1. Dar un paseo por el Parque de las Artes

En el Parque de las Artes, creado un año después de la disolución de la URSS (1991), se encuentran los “héroes caídos”, es decir las estatuas de dirigentes del poder soviético que se retiraron de diferentes lugares. Hay varios Lenin, Brejnev y Stalin junto a otros personajes menos polémicos como Lomonósov y Pushkin. Destaca el Monumento a las Víctimas del Gulagy el enorme escudo de URSS. Además el Parque de las Artes se comunica con el parque Gorki lo que permite continuar el paseo al aire libre.

Información útil

Moneda Rublos

Idioma   Ruso

Hora – 1 hora de Europa (-2 horas el invierno)


San Petersburgo

10 cosas para hacer en San Petersburgo:

  1. Ver las noches blancas con puentes levadizos

Los puentes levadizos de San Petersburgo constituyen una de las principales atracciones de la ciudad. La singularidad de los puentes levadizos de San Petersburgo consiste en que durante el periodo de navegación, en verano, cada noche aproximadamente sobre la una de la madrugada, se levantan los puentes para dar paso a los barcos mercantes. Es un espectaculo impresionante que atrae miles de personas cada noche. Se puede contemplarlo desde las orillas del río Neva o desde el agua dando un paseo en barco nocturno.

  1. Visitar Hermitage

El museo estatal de San Petersburgo Hermitage es el museo más grande de Rusia y es uno de los más grandes museos del mundo. Su colección cuenta con más de 3 millones obras de arte ubicadas en unas 400 salas de cuatro Palacios diferentes: el Palacio de Invierno, el Hermitage Pequeño, el Hermitage Viejo y el Hermitage Nuevo. A través de sus objetos se puede recorrer la historia rusa y las hazañas de sus emperadores.

  1. Dar un paseo en el barco por los ríos y canales

Paseo en el barco es una de las actividades más interesantes y románticas para conocer la ciudad de San Petersburgo, conocida también como Venecia del Norte.

  1. Visitar los parques y fuentes de Petergof

Es una de las residencias veraniegas rusas más famosas y llamativas. Se llama “Versalles ruso”. La Gran Cascada en el Parque de Abajo y Palacio del rey francés en Versalles, que el zar ruso Pedro I visitó durante su “Gran Embajada” a Europa en 1697, fueron tomados como la base para la construcción del conjunto arquitectónico en Petergof. El Parques de Petergof cuenta con 180 fuentes y 4 cascadas. Es recomendable viajar hasta allí en un barco rápido por el Golfo de Finlandia. En medio del parque está el Gran Palacio que también merece la visita.

  1. Visitar el Palacio de los Yusupov

El Palacio de los Yusupov es una “enciclopedia” de los estilos arquitectónicos y la vida de la nobleza rusa de los siglos XVIII-XX. Este palacio entra en la lista de los 100 más ricos y lujosos de Europa. La casa de los Yusupov guarda muchos secretos en sus interiores. Uno de los cuales es el asesinato de Grigory Rasputín, el famoso místico y favorito de los últimos zares rusos, que tuvo lugar en el sótano del palacio el diciembre del 1916 (hay una exposición con figuras  de cera).

  1. Caminar por la avenida Nevsky y visitar las tiendas emblemáticas tradicionales

“Nevsky Prospect” significa, literalmente, Avenida del Neva, y es la calle principal de San Petersburgo. Tiene cuatro kilómetros y medio de largo y une el Admiralty (Comando Central de la Armada de la Rusia Imperial) con la Estación Central de trenes y luego gira hasta llegar al Monasterio Alexander Nevsky. Caminar por la Avenida Nevsky es la mejor forma de conocer cuál es el verdadero pulso de San Petersburgo. También le recomendamos entrar en las  tiendas más destacadas de la ciudad tanto para hacer compras, como para contemplar la belleza de sus interiores: la Casa del Libro/Dom Knigui (edificio modernista), Gostiny Dvor, Passage, Eliseev.

  1. Subir al Acorazado “Aurora”

El Acorazado “Aurora” es el símbolo de revolución rusa, que en el año 1917 dió la señal del inicio de la revolución bolchevique. Ahora es un barco-museo.

  1. Lanzarle una moneda al pajarito “Chízhik”

En el canal de Fontanka sobre una peana adosada al muro hay una pequeñísima escultura que representa a un pajarillo llamado “Chízik-Pízhik”. U altura es solo de 11 centimetros. El nombre viene de una antigua canción irónica sobre los estudiantes de la cercana Escuela Imperial de Derecho, situada en el siglo XIX en el malecón de Fontanka, donde estudió también el famoso compositor Piotr Chaikóvsky. Estos estudiantes tenían uniformes con colores de una especie del pajarito “pardillo” (en ruso “chízhik”) y por eso tenían este apodo. Siempre hay gente en el malecón intentando lanzarle una moneda al pajarito, para que se quede en la estatua sin caer al agua, lo que promete suerte.

  1. Visitar la Iglesia de Salvador sobre la Sangre Derramada y la Catedral de San Isaac

Emblema de la ciudad, está construida sobre el sitio del asesinato del zar Alejandro II en 1881. Hoy, en su interior es posible conocer la historia del zar y su muerte. Junto a la catedral también se encuentra el mercadillo de souvenirs. La catdral de San Isaac es la catedral más grande de San Petersburgo, y la cuarta del mundo. Tiene la capacidad de albergar 14 mil personas apróximadamente. No dudes en subir hasta el tambor de la cúpula, donde se puede ver en 360º toda la ciudad de San Petersburgo.

  1. Ver desfile en la fo­rtaleza de Pedro ­y Pablo

El  desfile da g­ala tiene lugar en ­el territorio de la fo­rtaleza de Pedro ­y Pablo desde may­o a octubre por los sábados a las 12.00. Es una tradición antigua que­ fue revivida. ¡Disfrute un solemne desfile, ce­remonia de las bander­as y escuche el dispa­ro del cañón!

Información útil

Moneda Rublos

Idioma   Ruso

Distancia desde Moscú ≈ 800 km, 4 horas en el tren de alta velocidad “Sapsan”

Hora de Moscú


Kazán

10 cosas para hacer en Kazán:

  1. Pasear por las calles pedestres principales.

Las calles pedestres Baumana y de San Petersburgo se encuentran en el centro y demuestran muy bien los capítulos antiguos y modernos de la historia de la ciudad.

  1. Ver que no se caiga la torre Soyembika.

Se encuentra en Kremlin de Kazán y tiene 58 metros de altura. Está inclinada dos metros hacia un lado como la torre de Pisa.

  1. Visitar la Mezquita Kul Sharif.

La mezquita principal de la República de Tatarstán donde se refleja todo lo más general y importante que es necesario saber del origen y tradiciones de la fe islámica y los musulmanos.

  1. Probar la cocina tártara.

Los platos que se puede probar solamente en República de Tatarstán, son muy específicos y sabrosos. Por ejemplo, pruebe echpochmak, smetannik, peremyach, bokkan y baursak, y claro no olvide de probar y comprar un dulce más famoso – chak chak. ¡buen provecho!

  1. Admirar el Palacio de los Agricultores.

Este edificio, que se llama “palacio”, atrae a los turistas de todo el mundo. A pesar de que es la arquitectura moderna, contiene muchísimos estilos y por eso su aspecto es muy grandioso.

  1. Visitar la Antigua Población Tártara

Es el sitio, donde se conserva la atmósfera de la historia de esta población. Allí a su tiempo vivían muchos tártaros famosos y ahora se puede ver y destacar los rasgos que son típicos para la arquitectura tártara, saber muchas cosas de la gente y de su historia y ver mezquitas que tienen el sentido histórico muy importante.

  1. Disfruta de Kazán de noche.

La vista es muy bella después del atardecer: todos los edificios del Kremlin y del embarcadero se iluminan y las luces se reflejan en el río.

  1. Visitar el monasterio de Madre de Dios.

Este monasterio tiene mucha importancia para todo el mundo cristiano gracias al icono de Madre de Dios de Kazán. El icono fue encontrado en el territorio de este monasterio en el tiempo de Ivan IV y ahora allí esta la copia más antigua de este icono.

  1. Bájese en el metro.

El metro de Kazán es muy pequeño pero su belleza rivaliza con el metro de Moscú. Allí en algunos estaciones se puede ver los personajes típicos tártaros de las obras literarias y tambíen encontrar los heroes de leyendas de estos territorios.

  1. Súbase en el torre de la catedral de San Pedro y San Pablo.

Esta catedral tiene el aspecto antiguo y muy destacado. Se refleja las tradiciones del estilo de barocco ruso del siglo XVII, y es el único ejemplo de los territorios que se conservó hasta nuestros días. La catedral es tan hermoso y espectacular como fuera, tan y adentro.

Información útil

Moneda Rublos

Idioma   Ruso

Distancia desde Moscú ≈ 700 km, 1 hora en avión

Hora de Moscú


Ekaterimburgo

10 cosas para hacer en Ekaterimburgo:

  1. Dar un paseo por Plotinka.

Plotinka, si lo traducimos del ruso, significa una pequeña presa. Esta presa fue la primera construcción de la ciudad, pues daba energía para la fábrica que fue el corazón de la ciudad. Ahora es el centro neurálgico de la urbe: aquí se organizan fiestas, aquí la gente viene para dar un paseo cuando hace buen día. En verano es un lugar perfecto para dar una vuelta por la orilla del río y disfrutar del atardecer mirando la fuente y comiendo un helado. En la misma Plotinka se encuentra el Museo de Bellas Artes, donde puede ver el famoso Pabellón de Hierro Forjado hecho para la Exposición Mundial de Paris en 1905.

  1. Visitar el Centro Yeltsin.

Aquí encontrará un museo muy interseante e interactivo que le permitirá hacer un viaje por la historia de Rusia del siglo XX y sobre todo al período de la Perestroika. No por nada fue elegido el mejor museo de Europa 2017. Además, desde el lugar donde está el museo se abre una vista preciosa sobre el río y la zona de la Plotinka. ¡Es un “must” si va a Ekaterimburgo! Y en el mismo edificio del museo encontrará una tienda de recuerdos poco convencionales, restaurantes (en uno de ellos, llamado “1991” preparan platos según las recetas de la viuda de Boris Yeltsin, Naína) y por la noche, una discoteca.

  1. Dar un paseo por la Línea Roja.

Es una línea de color (evidentemente) rojo pintada en el suelo, siguiendo la cual conocerá los lugares de interés más importantes de la ciudad. En las librerías puede comprar un pequeño libro con la descripción de todos esos lugares (disponible en ruso y en inglés).

  1. Visitar la frontera entre Europa y Asía.

Ekaterimburgo está ubicada muy próximo a la frontera entre Europa y Asia, y cerca de la ciudad hay varios monumentos que marcan esta línea. El más próximo está a 17 km de la ciudad, el más antiguo (y bonito), a 40 km. La tradición es ponerse con un pie en Europa y el otro en Asia y tomarse una copa de champán (o un chupito de vodka, a su criterio).

  1. Comerse un plato de Borsch en el restaurante “Pashtet” (c/Tolmacheva, 21) acompañándolo por un chupito de vodka. El Borsch es una sopa típica rusa y ucraniana que lleva carne y verduras (entre las cuales remolacha que le da un color rubí). Lo peculiar de esta sopa es que no hay nadie a quien no le guste.
  2. Probar Pelméni en el Pelmeni Club.

Allí encontrará tanto variantes clásicos (con carne), como menos convencionales de este plato típico que recuerdan a los raviolis italianos. Con carne de ciervo, con tres tipos de carne (esos son los típicos de los Urales), con pescado (salmón o lucio) o incluso dulces (con una masa morada hecha con una fruta que sólo se puede encontrar en los Urales y en Siberia, y se sirven con una crema de vainilla. Pida “varéniki s cheriomukhoy” y disfute).

  1. Subir al rascacielos Visotsky y contemplar Ekaterimburgo desde la altura de 186 metros (planta 52).

La entrada cuesta 250-500 rublos (en función del día de la semana y de la hora) y se puede comprar en la planta baja. En la planta 51 se encuentra el restaurante “Vertical”, donde puede comer o cenar disfrutanto de un precioso panorama.

  1. Visitar la Catedral en la Sangre, que es el lugar donde en julio de 1918 asesinaron al último zar ruso Nicolás II y a su familia. Si le interesa historia, puede hacer una visita al Monasterio Ganina Yama, que fue construido en el sitio donde los bolcheviques se deshicieron de los cuerpos de los asesinados. Las iglesias de este complejo fueron construidas según las tradiciones de la arquitectura de la antigua Rusia, se encuentran en medio de un bosque y es un lugar precioso para pasear y meditar.
  2. Ver el Ídolo de Shigir que es la escultura de madera más antigua del mundo. Está en el Museo de Historia de los Urales, c/ Lenina 69/10.
  3. Visite el monumento al teclado de ordenador, el único en el mundo. Después, siguiendo la orilla del río y girando a la derecha llegará a un parque lleno de flores, muy refrescante en verano. En frente del parque encontrará un enorme centro comercial, “Grinvich”, por si le gusta ir de compras. 

Información útil

Moneda Rublos

Idioma   Ruso

Distancia desde Moscú ≈ 1400 km, 2 hora en avión

Hora + 2 horas de  Moscú